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Dejar de fumar

En el convencimiento de que el hábito de fumar es en general muy negativo para la salud y que en nuestro ámbito supone un lastre en el tratamiento de algunas enfermedades bucales, así como, muchas veces, parte implicada en la aparición de éstas, en Dental Triana ofrecemos, para aquel que esté interesado en terminar su consumo, ayuda, soporte y la mejor combinación de los medios actuales para facilitar su abandono. No solo afecta a la aparición de enfermedades sino que empeora el pronóstico y durabilidad de cualquier tratamiento que realicemos. Igualmente no todas las personas sufren los mismos efectos, siendo muy importante valorar la predisposición de cada cuál al deterioro bucal.

Si estás entre este grupo de personas (o si no lo estás pero quieres informarte más profundamente) no dudes en contactarnos para darte toda la información (y Motivación!) posibles.

El hábito de fumar es especialmente nocivo en personas con predisposición a padecer problemas periodontales (tejidos que sujetan a los dientes: encías, hueso, ligamento), por eso es especialmente importante que cuides tus encías, sobre todo si fumas. Desde Dental Triana respondemos a las preguntas más frecuentes sobre este tema respaldadas por la comunidad científica:

¿POR QUÉ?

Los fumadores tienen tres veces más riesgo de sufrir periodontitis y la enfermedad progresa más rápido. Las razones por las que el tabaco incrementa la prevalencia y la progresión de la periodontitis son múltiples:

– Por un lado, las bacterias presentes en la encía de los fumadores son más patógenas que las de los no fumadores.

– Además, el tabaco tiene un efecto crónico, a nivel de los vasos sanguíneos de la encía, empeorando la respuesta de aumento de la vascularización durante la inflamación, unido al efecto vasoconstrictor de la nicotina.

– El tabaco tendrían un efecto nocivo sobre los fibroblastos, la célula más importante de los tejidos periodontales, y responsable de la síntesis del colágeno.

– El tabaco afecta a las células del sistema inmune más importantes en la encía: a los leucocitos polimorfonucleares, reduciendo su cantidad y afectando a su funcionamiento, y a los linfocitos B, alterando su producción de anticuerpos.

¿QUÉ PUEDES NOTAR?

Uno de los aspecto más relevantes en fumadores, es que la inflamación de la encía va a ser menos perceptible externamente, con lo cual las encías pueden parecer como no inflamadas a pesar de que el paciente tenga periodontitis.

Este aspecto, relacionado con los factores vistos previamente, como la alteración de la vascularización y la vasoconstricción, es muy peligroso, ya que dificulta el diagnóstico precoz del problema.

Se ha visto también que el tabaco puede favorecer la formación de cálculo (vulgarmente, sarro) y la aparición de tinciones.



¿CÓMO EVOLUCIONA Y/O QUÉ RIESGOS TIENE?

Al margen del riesgo en el desarrollo de tumores de vías respiratorias (incluido el cáncer oral), el tabaco hace que la respuesta a los tratamientos básico (raspado y alisado radicular) y avanzado (cirugía periodontal), sea mucho peor que en pacientes no fumadores, siendo hasta un 50% menor la mejora en algunos aspectos clínicos.

Además, la mayoría de los pacientes que no responden adecuadamente a los tratamientos (86-90%) son fumadores.

Otros tratamientos periodontales más específicos, como la cirugía mucogingival (para poner nueva encía allá donde se ha perdido), señalan que los resultados en fumadores son solo el 75% de lo que se puede alcanzar en no fumadores.

En tratamientos regenerativos, en los que se busca recuperar los tejidos perdidos, en fumadores son solo el 75% de lo que se puede alcanzar en no fumadores.

En tratamientos regenerativos, en los que se busca recuperar los tejidos perdidos, en fumadores solo se consigue un 50% de los que se obtiene en no fumadores.

En los tratamientos con implantes dentales, los fumadores tienen al menos dos veces más de tasa de fracaso (el implante no se une al hueso del paciente) que los no fumadores. Además, el tabaco es un factor de riesgo para que los implantes, ya unidos al hueso, lo pierdan por enfermedades peri-implantarias.



¿QUÉ TENGO QUE HACER?

Teniendo en cuenta todo lo referido, el consejo para el fumador es pedir ayuda para dejar de fumar.

Si se deja de fumar, en 4-6 semanas empieza a recuperarse la vascularización de la encía, mejora la respuesta al tratamiento y se reducen progresivamente todos los riesgos y problemas asociados al tabaquismo en su relación con las enfermedades periodontales.

Si no se consigue dejar de fumar o no se quiere, se pueden establecer las siguientes recomendaciones:

– Los fumadores presentan un mayor riesgo de desarrollo y progresión de las enfermedades periodontales, por lo tanto, se debería revisar sus encías con una mayor frecuencia. De esta forma, se podría además mejorar su motivación para mantener unos niveles de consumo lo más bajos posibles y mantener otros posibles factores de riesgo en niveles mínimos.

– Los fumadores presentan una peor respuesta al tratamiento periodontal, tanto básico como quirúrgico. Esto no significa que se deba evitar realizar este tipo de tratamientos en estos pacientes, pero sí que se debe informar a cada persona de los problemas que pueden surgir. Lo mismo se puede aplicar a los tratamientos mucogingivales, los tratamientos regenerativos o los tratamientos con implantes.