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Halitosis

La halitosis o mal aliento es un signo frecuente entre la población (se estima que alrededor de un 30% de la población adulta la padece o la ha padecido en alguna ocasión) y causa de gran preocupación en los pacientes que la sufren persistentemente no sólo por las posibles implicaciones en la salud, sino también por las posibles repercusiones a nivel social y psicológico ya que puede llegar a afectar la vida diaria y las relaciones sociales, afectivas y profesionales.


Lo que no es tan conocido es que, en un gran porcentaje, está provocada por patologías o alteraciones en la boca ¡y que éstas pueden tener solución!


El mal aliento persistente suele deberse a la emisión de gases (sulfurados), producidos por bacterias, que emanan de nuestra boca producto de la degradación por parte de dichas bacterias de compuestos presentes en la boca. Por ello, recuperar el equilibrio y la salud de los tejidos bucales es imprescindible para mejorar esta incómoda situación.


A nivel social produce que las personas que la sufren se encuentren más inseguras y rehuyan el trato cercano, llegando a suponer, en ocasiones, un verdadero problema psicológico. De hecho, en la clasificación de la Halitosis podemos constatar este hecho puesto que sólo :


– Halitosis genuina o verdadera: el mal olor está verdaderamente presente y se puede medir y objetivar.
– Pseudohalitosis: el mal olor no es objetivable pero el paciente cree que tiene halitosis.
– Halitofobia: si después del tratamiento de las anteriores el paciente todavía cree, de manera persistente, que tiene halitosis.


Dentro de la Genuina hay varios tipos de Halitosis. Algunos son fisiológicos y pasajeros y otros patológicos. Por eso es importante un análisis del caso para poder solucionar esta molesta situación.


 Halitosis genuina fisiológica: hay una situación de salud oral y el origen del problema se encuentra en el cubrimiento lingual presente en la zona posterior de la lengua.
 Halitosis genuina patológica:
De origen oral: origen en el cubrimiento lingual presente en la zona posterior de la lengua a la que, además, se suman otras condiciones patológicas de la cavidad bucal, principalmente patología periodontal (gingivitis y periodontitis).
De origen extra oral: suele asociarse a problemas otorrinolaringológicos y, en un porcentaje mínimo de casos, con otras patologías sistémicas.


Aproximadamente en el 90% de los casos de halitosis genuina, el origen del mal olor está en la boca (aproximadamente el 60% de los casos se asocian con patología periodontal). Así pues, el papel de los profesionales del área odontológica es clave en el control y tratamiento de estas desagradables alteraciones.